Los riesgos del 5G para la privacidad

El despliegue de la tecnología móvil 5G por todo el mundo promete una mayor velocidad de descarga y menores tiempos de respuesta, pero a la vez también supone riesgos adicionales para la privacidad.

En Estados Unidos el 5G va a permitir un rastreo más preciso de la localización, además de una mayor posibilidad de captación masiva de datos personales. Debido al corto alcance del 5G, tendrán que construirse nuevas torres, de tal modo que se van a cubrir áreas mucho más pequeñas que hasta ahora, lo que va a conllevar una mayor precisión en la localización, con los consecuentes riesgos para la privacidad que ello implica. 

El Plan de Acción Europeo tiene como meta hacer del 5G una realidad tanto para ciudadanos como para empresas en el 2020. El 5G va a proporcionar ubicuidad virtual, banda ultra ancha y baja latencia de conectividad, no sólo entre individuos sino también entre objetos conectados.  Asimismo, funcionará como los “ojos y oídos” de los sistemas de inteligencia artificial al ofrecer recogida y análisis de datos a tiempo real.

A través del Mercado Único Digital se va a implementar tecnologías como colaboración remota por medio de la Realidad Virtual, seguimiento online de la salud, vehículos conectados y autónomos y reparto de mercancía con drones, todas ellas mercados potenciales posibles gracias al 5G.

Riesgos para la privacidad y 5G

En Estados Unidos, el 5G despierta la necesidad de instalar más torres en interiores. De esta forma, será común encontrar torres en centros comerciales, grandes edificios de oficinas y hoteles entre otras edificaciones, de manera que la precisión en los datos de localización será muy elevada. La localización constituye un dato sensible dado que revela una gran información de los individuos, con lo que las compañías de telecomunicaciones tendrán que ser reguladas a fin de evitar que se haga un uso indebido de los datos.

El uso del 5G va a derivar también en el despliegue de una gran cantidad de sensores, que podrán encontrarse en cada poste de teléfono, esquina, o aparto que se desee interconectar, lo que a su vez puede recoger información de los individuos que estén alrededor, de modo que podría usarse para rastrear a la gente y, si no se regula, también convertirse en objeto de venta, lo cual podría derivar en uno de los grandes problemas de nuestra generación. Se deberá desarrollar una regulación clara de lo que los operadores pueden hacer y no hacer con los datos, que en un panorama ideal sería muy restrictiva.

El socio gerente de Aphaia, Dr Bostjan Makarovic, considera que los usuarios europeos están por lo general protegidos por la Directiva ePrivacy en cuanto a los datos de localización se refiere. “El 5G puede tener algunas similitudes con el 4G o incluso redes WiFi generalizadas. Sin embargo, junto a los sensores IoT por ejemplo, puede tratarse de un panorama único con implicaciones y riesgos para la seguridad no dados hasta ahora”.

Al mismo tiempo, la Comisión Europea pretende una rápida implantación del 5G y está alentando inversiones en el sector para las nuevas tecnologías, pero ¿a qué coste? Agencias de ciberseguridad como ENISA han declarado que las conexiones 5G son intrínsecas a un nivel medio-alto de peligro de ataques de ciberseguridad, porque no hay suficientes garantías para respaldar que las redes sean seguras.

Si necesitas asesoramiento en protección de datos, Aphaia ofrece servicios tanto de consultoría para adaptación al RGPD, incluidas Evaluaciones de Impacto, y Subcontratación del Delegado de Protección de Datos.

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